Siente Omaña: Cuando el paisaje sonoro se convierte en patrimonio digital

Cómo el sonido 3D y la señalización aumentada están redefiniendo el turismo rural, preservando la memoria de la Reserva de la Biosfera sin invadirla.
¿Cómo se digitaliza el silencio? ¿Cómo se empaqueta el viento que cruza un valle leonés o el crujido de la madera antigua para que alguien en el otro extremo del mundo pueda sentir el frío en su piel? Estas preguntas impulsaron el desarrollo de «Siente Omaña», una iniciativa pionera de Malvado Group que ha desafiado los límites convencionales entre el turismo rural, la preservación cultural y la tecnología inmersiva.
En un contexto donde el «metaverso» suele asociarse a entornos sintéticos y desconexión de la realidad, este proyecto demuestra la tesis opuesta: la tecnología más avanzada puede ser el puente más directo y respetuoso hacia nuestras raíces más profundas y vulnerables.
El Desafío: Visibilidad Global sin Destrucción Local
La comarca de Omaña, una joya natural declarada Reserva de la Biosfera, se enfrentaba a un dilema común en la España vaciada: la invisibilidad digital. El turismo de naturaleza tradicional depende excesivamente de la fotografía espectacular, pero una imagen estática, por bella que sea, es incapaz de capturar la complejidad sensorial de un ecosistema vivo. Además, la respuesta habitual de instalar paneles informativos físicos conlleva una contaminación visual que altera el paisaje que se pretende proteger.
La respuesta estratégica de Malvado Group fue audaz y disruptiva: apostar por el sentido más emocional, evocador y subestimado en el marketing turístico: el oído. Desarrollamos una estrategia de turismo inmersivo sonoro que no invade el espacio físico, sino que enriquece la atmósfera invisible del territorio.12
Tecnología Invisible: La Alquimia del Sonido 3D
El corazón del proyecto reside en la producción de Sonido 3D (Binaural). A diferencia del audio estéreo tradicional, que limita el movimiento del sonido a un eje horizontal (izquierda-derecha), la tecnología binaural recrea la percepción auditiva humana esférica. Utilizando micrófonos especializados que replican la fisonomía de la cabeza humana, el equipo de Malvado capturó el paisaje sonoro de Omaña con una fidelidad psicacústica asombrosa.
Cuando el usuario se coloca los auriculares, la experiencia trasciende la escucha pasiva:
- Percibe el río fluir debajo de sus pies.
- Siente el aleteo de un ave rapaz cruzando por detrás de su nuca.
- Escucha la voz de una vecina narrando una leyenda local como si le susurrara directamente al oído.
Esta inmersión sonora, combinada con una Banda Sonora Original (BSO) compuesta específicamente para respirar con el paisaje, transforma un simple paseo en una experiencia cinematográfica íntima donde el visitante es el protagonista absoluto.
Del Territorio a la Nube: Señalización Inteligente
La implementación tecnológica resolvió la dicotomía entre el visitante físico y el digital mediante un ecosistema dual:
- Para el viajero virtual: Una plataforma web y aplicación móvil que permite «teletransportarse» a Omaña. A través de la integración de paisajes sonoros y visuales de 360º, se ofrece una experiencia de «turismo de sofá» que reduce la huella de carbono y educa al potencial visitante antes de su llegada.
- Para el viajero in-situ: Un sistema de Señalización Aumentada. Mediante códigos QR estratégicamente ubicados —y diseñados minimalísticamente para mimetizarse con el entorno—, el visitante desbloquea capas de historia, biología y etnografía en el lugar exacto donde ocurrieron. Las piedras, literalmente, empiezan a hablar, revelando el patrimonio intangible que es invisible a los ojos.
Impacto Sostenible: Premio Fuentes Claras
El éxito de «Siente Omaña» no se mide solo en métricas de descargas o visitas web, sino en su reconocimiento institucional y validez como modelo sostenible. El proyecto fue galardonado con el Premio Fuentes Claras a la sostenibilidad, otorgado por la Junta de Castilla y León, validando la filosofía central de Malvado Group: la innovación tecnológica no está reñida con la tradición; es su mejor aliada para la supervivencia.12
Este caso de éxito es la prueba tangible de nuestra visión de «producción inmersiva con propósito». No utilizamos la tecnología por el mero espectáculo. La utilizamos para preservar la memoria oral que se desvanece con la despoblación, para educar sobre la biodiversidad sin interferir físicamente en ella, y para demostrar que, a veces, para ver realmente un lugar, lo único que necesitas es cerrar los ojos y escuchar.
